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domingo, 29 de enero de 2012

La infancia

Le preguntan los rosales por el gato en la ventana
y el gato se precipita al jardin de amapolas
y las amapolas preguntan al cipres
por el perro peludo de la puerta

y el perro corre hacía el conejo
y el conejo pregunta a la pradera
por la oveja que pasta junto al charco
y la oveja huye hacía el establo

y el establo pregunta al herrero
por el caballo desnudo de la casa
y el caballo corre donde el niño juega
y el niño pregunta a su barba de canas

donde fue su infancia,
y la infancia no corre, ni huye, ni se precipita
porque la infancia está allí siempre
para recordarla,
para recordar que el niño,
el niño murió en manos del niño.

sábado, 28 de enero de 2012

Mujeres y bicicletas

Había llegado, allí. Justo frente a ella. Era mi oportunidad, me sentía con autoestima y poder. Acababa de dejar la bici y trás 3 horas de subida en bicicleta uno se siente no solo bien sino sexy, fuerte, en pocas palabras Pleno.
Me sentía lleno de vida y con poder de sobra como para acercarme a esa chica a la que me acercaba cada vez más.
Pasaba algo curioso, y es que cuando más me acercaba me sentía peor, menos fuerte, menos sexy, menos pleno. Joder casi me sentía gordo( debo dejar de inculuir a los gordos en mis relatos, es casi una obsesión)
Me acerqué hasta que la tuve a 2 metros, la miré rapidamente, inspire con fuerza y me dipuse a saludar.
Justo en ese momento ella me miró, desde luego el momento era del todo patetico.
Justo cuando ella me miró se me cayó el mundo encima, su mirada me atravesó como un dardo.
Yo estaba ahi apenas a un metro de ella con la boca entreabierta como para decir algo. Pero que diablos, no sabía que coño decir, no me salia nada, ni una sola palabra.
Yo percibí que ella me miraba asustada. Joder, estaba con un pantalon de bicicleta que cuando uno va montado en la bici le hace sentirse a uno como un profesional, pero que cuando uno se baja de la bicicleta le hace parecer idiota.
La situación era del todo patetica, yo estaba allí mirandola con ese pantaloncito patetico y una camiseta rabicorta, con la boca entreabierta y sin saber que decir.
Todo el sexapeal que podía haber tendio antes se había ido con el viento.
Así que viendo que estaba haciendo el ridiculo decidí darme la vuelta, no sin antes esbozar una leve sonrisa de tio patetico.
Me di la vuelta. Tenía la cabeza en otro sitio y no me dí cuenta de que había un escalón con el que tropecé y caí al suelo de una forma del todo esperpentica.
Vaya hostiazo me había metido, madre mía, tenía el codo sangrando y la ropa llena de polvo.
Desde luego ya no podía ser más patetico. Como medida desesperada, di un saltito y me levanté, miré a la chica que estaba mirando, me sacudí el pantalón, solte una leve risotada y chasquee los dedos mientras ella me miraba sonriendo. Joder, sonreía demasiado la condenada, dios no paraba de sonreir. Mierda que miedo porque no para de sonreir, me estaba poniendo muy nervioso.
Ya no me gustaba, pero que diablos, no paraba de mirar.
Viendo que no cesaba en su empeño de mostrar esa sonrisa burlona mientras me miraba yo comenzé a mirarla y entonces comenzó una batalla un tanto peculiar.
Yo ya no sentía verguenza y ella parecía que tampoco.
De repente y sin yo quererlo comenzé a mover el cuello hacía adelante y hacía atras como un autentico retrasado. Mis piernas se dispararón y comenzarón a bailar, no paraba de moverme y bailar como JEFFRY el mayordomo de "El principe de Belair".
Ella segía con el mismo rostro y yo cada vez bailaba más y más y me iba acercando hasta que ZAS. Desperté.
Pero que diablos había sido aquello, menudo sueño de mierda.
Esa misma tarde acudí a mi psicologo en la calle Ramilletes Nº10 donde me esperaba como todos los miercoles el Dr.Zeikten un señor Danes creo con un comico acentó.
El caso es que le explique el sueño y el comenzó a decir "Tu sueño representa  el miedo que tienes a las mujeres, tu timidez, representa tu autoexcusación ante un hecho que te domina, representa el temor a lo mental y esperitual en contraste con lo fisico. Representa también tu sentido fisico y terrenal de percibir el mundo..." bueno y toda esa clase de gilipolleces que dicen los psicologos, sin embargo yo creo que era simplemente que me gustaban las bicicletas y que tenía miedo a las mujeres.
Porque es curioso, el ser humano. Podemos hacer 3 horas seguidas de subida en bicicleta, escalar todos los ochomiles del planeta, correr maratones, triatlones e ironmans, pero no podemos hablar con la tia que nos pone, tememos más unos ojos de mujer que la más alta de las montañas. Pero bueno supongo que tiene sentido porque en la cima de la montaña hay bellos paisajes, aire limpio, aguilas, animalejos y pinos pero en la cima de unos ojos de mujer hay más que en cualquier cima de montaña. En la cima de la montaña hay bellos paisajes pero no hay orgasmos, en la cima de la montaña hay aire limpio pero no hay perfume de mujer en la cima de la montaña hay pinos pero no hay coños.
Así que saben que, la proxima vez que tena una mujer me la llevó a la cima de la montaña en bicicleta, porque si hay dos cosas que me gustan son las mujeres y las bicicletas juntas y separadas.

PD: Lo del baile lo metí porque me parecía que el relato estaba quedando aburrido y me apatecía verme bailar como Jeffry
FIN

domingo, 22 de enero de 2012

Lo que envidio de la revolución

Si hubiera de envidiar algo
no serian los fusiles,
pues estaba roidos.

No serian las balas
pues eran de hojalata,
tampoco serian los gritos
pues los pronuncian muertos.

Si hubiera de envidiar algo sería
el paso convencido de la idea
la agilidad de los valores
y la firme convicción

de que las rodillas son para correr
a por el enemigo
y no para arodillarse ante
él.

jueves, 19 de enero de 2012

Hay que luchar.

Hay una alondra en el corazón de lata
y un mar de plata en los ojos del niño
una fuerza de huracan en cada grito
unas rodillas clavadas en la albahaca.

.
Quieren los leones de dientes afilados
llevarse la mirada de plata de la infancia
y la fuerza de los gritos con bombas
y el huracan, soplando con plutonio.

Quieren miradas de alquitran
y miserias donde habita el lodo.
Quieren rendición, cabezas clavadas en estacas
y una histeria en el campo de ratas.

Pero olvidan que hay muros de llanto más altos que el cielo
donde no llegan los rezos
más allá de los gigantes y los dientes de leones
donde no pueden morderlos.

Hay silencios más ruidosos que sus conciertos de maquinas
y sueños más duros que el asfalto
y cuchillos más afilados que los dientes

Sobre todo olvidan que hay una alondra
en el corazón de lata,
que aún sabe cantar
y que aún tiene dos alas.

martes, 17 de enero de 2012

De como un maniaco sexual se convirtió en intelectual...

El pequeño fred estaba apunto de tirarse a su madre. Bueno que diablos, a su madre a su hermana y a todas las mujeres que veía pasar.
Tenía un problema y es que siempre que veía a una mujer se la imaginaba en la cama, desnuda o follando, no sabía si era cosa suya, si estaba loco o también le pasaba al resto.
Y eso cuando solo tenía 6 años.
Gracias a dios al tiempo conocio al que sería después uno de sus mejores amigos. Edipo.
Era otro de esos tios que quería follarse a su madre.
Ya empezaban a ser demasiados los que querian follarse a sus madres y cuando digo muchos quiero decir dos para ser exactos.
No dejaba de ser preocupante que en cualquier momento uno de esos chiquillos adorables quisiera follarse a su madre.
Imagina que una buena mañana estas comprando en el supermercado y tras la sección de perfumeria encuentran a un chico de no más de 7 años pegandole a su padre una buena tunda y poco después intentando hacerlo con su madre.
Todo esto eran pensamientos que preocupaban al pequeño Fred. Dios mio debía avisar a todo el mundo. Imaginense un mundo lleno de niños fornicando con sus madres. Sería arduo horrible.
El pequeño Edipo ya lo había hecho y fue toda una sensación en el centro de menores donde lo ingresarón.
Fred no debía dejar que nada de esto ocurrierra así que se puso manos a la obra.
No sabía por donde empezar. Pasarón los meses y nada.
Hasta que un día, justo el primer día en el que Edipo fue puesto en libertad.
Quedarón para tomar algo en casa del pequeño Fred.
A las 5 en punto llegó Edipo, mucho más alto y más cambiado.
Los dos se fuerón rapidamente hacía la habitación de Fred seguidos por la mirada incisiva de la madre.
Lo que ella no sabía es lo cachondos que estaban ellos.
Al llegar a la habitación Fred se sentó sobre la cama y Edipo sobre un divan.
Allí estuvo escuchando como Edipo le contaba sus penas.

De repente Fred tuvo una iluminación.
La mejor manera de que su problema con el sexo obsesivo tanto con su madre como con el resto de mujeres pasara desapercibido era crear una teoría que normalizara esta situación.
Años después el pequeño maniaco sexual Freud propondrá su teoría sobre el Psicoanalisis.
Todos los intelectuales, masturbadores de izquierdas agradeceran enormemente su aportación cientifica como excusa moral.
Incluso Einstein se escribirá con Freud. Dos grandes cerebros, dos grandes figuras masturbadoras de penes pequeños.
Lo que Freud nunca supo y nunca sabrá es que su madre siempre se excitó con él.

lunes, 16 de enero de 2012

Sonteo para los valientes.

Es la lucha de acero encarnizada
la madre de aguacero, piel de zapa
torre de marfil, que quema el aspa
torera mariposa abellacada.


Llaman al guerrero de ventriculos
el corazón del labio la palabra
el murmullo eterno de la guerra
el son de las pistolas y los bufos

Gran bussines, grito al cielo de rojeras
arden miles de millones, esas fieras
que mastican corazones asfaltados.

Hay valientes que dejarón sobre muros
la columna de la infancia y el adios
los desgarros y los gritos de su amor.

domingo, 15 de enero de 2012

Mi libertad

Si me encuentran los susurros de vientos de estaca
en un rincon de arena, escondere la mano que señala
el dedo acusador hijo de la ira, afilada abejuela
de miel amarga, de colmena, de vuelo de albaca.

Si me encuentran las paredes de blancas mordazas
aún tendré una mano tendida con restos de matojos
que guardan en su ramaje el entresijo de flores y bentos
un huracan de agonía, de grito, de piedra llena de ideas.

Nunca me encontraran mientras tenga un amasijo de letras,
una doctrina de hierba, de lucha, de labios que gritan nombres
un beso de carne casí un cantón de mundo, una cueva de dioses
un pico que pica rocas, restos de arena en el aire lleno de vidas.